Gijon se asienta sobre una cuenca sedimentaria con rellenos aluviales del río Piles y depósitos de playa, lo que genera heterogeneidad geotécnica a poca profundidad. Para proyectos de infraestructura en esta ciudad asturiana, la instrumentación geotécnica permite medir en tiempo real desplazamientos laterales, presiones intersticiales y asientos diferenciales. Combinamos sensores como el inclinómetro vertical con la estabilidad de taludes para anticipar roturas progresivas en laderas urbanas, y el ensayo SPT como calibración puntual de la resistencia del terreno. El monitoreo continuo reduce riesgos y evita sobrecostes durante la excavación del viaducto del metro o en edificios próximos a la costa.

En suelos portuarios de Gijon, un inclinómetro instalado a tiempo evita que un deslizamiento de 2 mm al día se convierta en colapso estructural.