En Gijon, con su relieve accidentado y presencia de suelos arcillosos heredados de la rasa costera, muchas veces vemos que los proyectos de urbanización subestiman la presión lateral del terreno. Un diseño de muros de contención mal dimensionado puede generar desplazamientos diferenciales o colapsos parciales. Por eso, antes de definir el tipo de estructura —muro en ménsula, de gravedad o contrafuerte— conviene complementar con un estudio de mecánica de suelos para determinar parámetros como el ángulo de fricción y la cohesión efectiva del subsuelo gijonés.

Un muro mal diseñado en suelos arcillosos de Gijon puede desplazarse hasta 5 cm en un invierno lluvioso si no se contempla el drenaje.