En las calles de Gijon, el tráfico pesado y la humedad costera exigen pavimentos que resistan décadas sin fallar. El diseño de pavimento rígido comienza con la extracción de testigos y ensayos de placa de carga in situ. El equipo técnico instala una prensa hidráulica de 40 toneladas sobre la subrasante para medir el módulo de reacción K30, dato indispensable para calcular el espesor de la losa. En Gijon, donde los suelos arcillosos del Jurásico alternan con rellenos antrópicos, esta medición evita sobrecostes por sobredimensionamiento o roturas prematuras. Combinamos este ensayo con la clasificación de suelos por granulometría y límites de Atterberg para definir el tipo de subbase granular.

El módulo K30 medido in situ en Gijon suele ser un 30% menor que el estimado por tablas, por eso la placa de carga es irrenunciable.